
Villanova es un hermoso municipio de rasgos alpinos que podemos encontrar en la comarca de La Ribagorza, en Aragón. Con su entorno bordeado por las aguas del Ésera, y un paisaje natural dominado por la Sierra de Chía y el Valle de Benasque.
Lo más llamativo de su estilo de construcción, en el antiguo centro urbano, es el uso de piedra y pizarra para llevar adelante pequeñas y medianas residencias, algunas famosas como la Casa de Señó que pertenece a la familia Bardají o la casa Riú con su fachada del siglo XVI. El patio con pórticos de la casa Beltrán, construida con elementos arquitectónicos del estilo predominante en el siglo XVII también invita a los amantes de las construcciones en los pueblos del interior.
Como en la mayoría de los pueblos españoles, la presencia religiosa es muy importante y se ve reflejada en las hermosas iglesias y parroquias de la zona. En el caso de Villanova hay dos que tienen elementos del románico. La Iglesia de Santa María y la de San Pedro.
El paisaje natural de Villanova se vuelve muy atractivo cuando empezamos a recorrer los pequeños poblados que se extienden en el municipio. Sahún, Castejón de Sos y Sesué son excelentes destinos para los amantes del turismo rural y la estadía en casas acogedoras, con gente amable y rutas para el senderismo, las caminatas y otras actividades físicas.
Gracias a los ríos, arroyos y demás accidentes geográficos, se pueden realizar excursiones en B.T.T. que se adentran en rincones que a pie no son posibles de alcanzar. Toda la magia de las rutas más increíbles por la naturaleza y la belleza escondida de Villanova puede disfrutarse con un poco de planeamiento al visitar Aragón y los alrededores de Huesca.
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