La villa de Torla es uno de esos lugares mágicos de la provincia de Huesca que asombra al más trotamundos de los viajeros. Su espectacular entorno natural no deja indiferente a nadie y su cultura y tradiciones mantenidas a lo largo de su historia hace que las propias calles de la villa respiren historia que, aquí en Torla, está viva.
Se trata de un pueblo de escasos 200 habitantes situado en la entrada natural del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Solo divisándola desde lejos, el visitante intuye que se acerca a un lugar auténtico, a una población típicamente altoaragonesa. En Torla se pueden ver muchas casas que son auténticas joyas de la cultura tradicional del alto Aragón. Algunas de ellas son Casa Ruba, Casa Bun, Casa lardiés, Casa del Sastre o Casa Viu. Además, como en otros pueblos de la provincia de Huesca se pueden observar interesantes muestras de arte religioso. En el caso de Torla, la iglesia parroquial, que data del siglo XVI es de estilo gótico tardío. En la Plaza Mayor se puede ver una casa que data del siglo XIII, toda una maravilla para los amantes del arte y la historia.
Pero para los más aventureros, la oferta de actividades que se pueden encontrar en Ara, sobrepasa todas las expectativas. Desde el rafting al barranquismo, pasando por toda clase de excursiones. Si eres un amante de la aventura, no te lo puedes perder. El río Ara es perfecto para disfrutar del rafting en estado puro. Es uno de los últimos ríos vírgenes de los Pirineos, y desde la primavera está al 100% de ocupación. El barranquismo es una experiencia inolvidable tanto en los tramos del exterior como en los del interior de la tierra. Hay tres niveles diferentes para que elijas el que mejor se adapte a tus necesidades. El Hidrospeed es otra de las actividades que se pueden realizar en el río Ara, y fuera de él las excursiones por la montaña te llevarán por los diferentes senderos de Torla, ¿quieres conocerlos?



