Muy cerca de Labuerda, remontando la orilla derecha del río Cinca desde Ainsa, se encuentra la localidad de San Vicente. Se trata de un pequeño pueblo que se rodea de bosques de pinos y montes. Tiene muy pocas viviendas y una única calle donde se destaca la casa Buil que tiene una torre bajomedieval y una capilla familiar que data del siglo XVII.

La iglesia de San Vicente se encuentra un poco antes de llegar al pueblo y forma un complejo que incluye el cementerio y la casa parroquial. La iglesia data del siglo XII, es un edificio románico cuyo retablo mayor cuenta con unas magníficas pinturas góticas de finales del siglo XV, es imprescindible para cualquier visitante contemplar en ellas la vida y el martirio de San Vicente.
Aprovechando la visita a San Vicente no se debe desaprovechar la oportunidad de ver otras localidades como Boltaña, en la ribera del río Ara y que es la capital de la comarca del Sobrarbe. Además desde allí se accede al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, que hacen de San Vicente y de otros pueblos vecinos, el sitio ideal para hospedarse mientras se visitan los parajes tan espectaculares que tiene el Pirineo.
Otros pueblos que merece la pena visitar es Labuerda, muy cerca de San Vicente, y que tiene una iglesia recién restaurada que es muy visitada. El pueblo de Tella tiene un interesante museo del oso y a la entrada del pueblo un dolmen. Otro pueblo cercano es Bielsa, famoso por sus carnavales.
Además de las visitas a los lugares de interés turístico, culturales y artísticos, en la comarca se pueden realizar muchas actividades lúdicas y deportivas. Varias empresas incluyen paquetes multiaventura con descenso de ríos, escalada, equitación, descenso de barrancos y cañones e incluso actividades como la espeleología, pesca o caza.


