Huesca es una pequeña ciudad que recibe a miles de visitantes, a lo largo del año, porque buscan descubrir sus secretos, su historia y sus leyendas. En la ciudad, no debemos olvidarnos de su preciosa catedral, un edificio gótico, que se construyó en el s. XIII y que se levantó sobre una antigua mezquita árabe y, se piensa, que sobre un asentamiento romano. Es monumento histórico artístico desde el año 1931. También, debemos visitar “La confianza”, que es la tienda más antigua de todas las que encontramos, tanto en Aragón, como en todo el estado. Abrió sus puertas en el año 1871, de manos de una familia procedente de Francia. O, el ayuntamiento del s. XVI, donde encontramos el popular cuadro de la campana de Huesca. O, la iglesia de San Pedro el Viejo, de estilo románico, del s. XII, donde encontramos el claustro y el panteón real de los reyes de Aragón (tanto del Alfonso I “El batallador”, como de Ramiro II “El monje”).
Y, en sus alrededores tenemos el CDAN, o sea, el centro de Arte y Naturaleza que fue diseñado por el prestigioso Rafael Moneo. O, la ermita de San Jorge, que se encuentra en el cerro de San Jorge, y donde se celebra el día del santo; también, tenemos la ermita de Sala o la ermita de Lorenzo. También, el castillo de Montearagón o el palacio de Villahermosa. Sin duda, en Huesca tenemos muchas cosas que ver, no sólo edificios históricos, como son sus parques naturales.
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