Por desgracia, en Huesca nos encontramos con distintos pueblos que han quedado abandonados a causa de la emigración. Uno de los más conocidos es Polituara, que encontramos a orillas del conocido río Galia, en el famoso Valle de Tena. No se sabe mucho sobre la historia de la villa, pero se conoce que las aguas termales de Panticosa eran usadas ya por los romanos –se encontraron monedas y el trazado de una antigua calzada de la época romana, en esta zona-. Se encontraron las rutas de una villa rural romana, que se conoce con el nombre de Corona de San Salvador, y mostraban muchos edificaciones y utensilios. Después de eso, tuvo unan gran importancia en el paso de los árabes y durante la Edad Media. Polituara se empieza a organizar como localidad, gracias a la presencia de una vieja ermita, entre las muchas que formaban el Camino Real, dicha ermita se conocía con el nombre de Nuestra Señora de Bertuera y era un popular albergue para viajeros y peregrinos. Gracias a ser un lugar de paso entre países, hizo que fuera un centro del comercio, en esta zona. La vieja ermita llegó a ser ampliada, a lo largo del s. XV, para convertirse en la iglesia del pueblo, y se realizaban dos misas, a lo largo del año, una el 2 de julio y otra el 6 de agosto. Pero, en 1971, a causa de la construcción del embalse de Bubal, a un kilómetro de la localidad, hizo que se expropiaran las viviendas y el Camino Real se modificó hacia Francia.
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