El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido lo encontramos en el centro del Pirineo, en la comarca de Soberarbo, en Aragón. Además, posee el honor de haber sido nombrado Patrimonio de la Humanidad, por la prestigiosa UNESCO. La orografía de dicho parque está dominada por el macizo conocido como de las Tres Soronas, Tresserols, que es la mayor mole, de tipo calcaréo, de todo el mundo. El punto más alto es el Monte Perdido, del que descienden un conjunto de impresionantes crestas de clase montañosa y valles de tipo glacial, de forma, más o menos, radial. El valle más conocido, y que es el mejor ejemplo, es el Valle de Ordesa, que está atravesado por el río Aeazas, que es el origen del Parque Nacional. Aquí, también, nos encontramos en el Cañón de Anisclo, atravesado por el río Belió; las gargantas de Escuaín, donde nos encontramos el río Yaga y el valle de Pineta, recorrido por el río Cinca. Las zonas de mayor altitud –que superan los 2000 metros de altitud- sin muy áridas. –Pero, en los fondos del valle nos encontramos con una vegetación única, con muchos hoyos, abetos y pinos de color negro. Gracias a las múltiples influencias climáticas, nos encontramos con vegetación de diversas clases. En las partes más bajas nos encontramos con Añisclo o Escuaín, que se caracterizan por su vegetación mediterránea.
Incluso, en los “pozos de oceaneidad” nos encontramos con una vegetación que está más cercana a la del Cantábrico. Y, en las cumbres más altas, nos encontramos con una vegetación de tipo alpino. En cuanto a la fauna, tenemos los rebecos, jabalís, corzos, ciervos, gatos maiteses, marmotas, ardillas, tirolés, hurones…
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