Huesca es uno de esos lugres en los que podemos encontrar muchas sorpresas, y por lo general muy gratas. Si el Monasterio de San Juan de la Peña es una de ellas, su Hospedería como hotel abierto al público no se queda atrás. Situado en el ala sur de las antiguas dependencias del Monasterio, el hotel es un gran complejo que incluye dos centros de interpretación y está enmarcado en un espacio natural protegido. Arte, cultura, naturaleza, relax, paz y sosiego se conjugan en este espacio casi mágico para ayudar al visitante a desconectar de una vida más agitada en la ciudad.
El hotel está bien ubicado en la provincia y si nos aburrimos del ambiente monacal podemos llegar a Jaca recorriendo los escasos 25 kilómetros que la separan del Monasterio. Además, para combinar el viaje de relax con el deporte nada mejor que una escapada a la región deportiva Astún-Candanchú a 53 kilómetros de distancia.
El hotel cuenta con 25 habitaciones dobles que cuentan con todas las comodidades de la vida moderna como Internet de alta velocidad, televisión por satélite, climatización o secador de pelo. Además cuenta con cuatro habitaciones dúplex y una de ellas adaptadas para huéspedes de movilidad reducida.
Es la oportunidad perfecta para escaparse de verdad y perderse en medio de Huesca. La tranquilidad y la paz del lugar dejan al cliente con la sensación de haberse encontrado a sí mismo y con las pilas cargadas para volver a enfrentarse al estrés laboral y de la vida moderna.
El hotel tiene categoría de cuatro estrellas y en temporada baja se pueden encontrar habitaciones desde 24 euros por persona y noche. La Hospedería cuenta con restaurante propio llamado Monjes negros, que ofrece una propuesta muy imaginativa sobre la cocina tradicional de la zona. Además se celebran allí todo tipo de banquetes.



