El Formigal es un pueblo de la provincia de Huesca, de la comarca del Gállego. Se sitúa junto a la estación de esquí Aramón Formigal y a escasos kilómetros de la frontera con Francia, a través del puerto de El Portalet. En pleno valle de Tena y a 1.550 metros de altitud, entre otras cosas, Formigal ofrece espectaculares vistas a todos los que visiten el pueblo.
La estación de esquí de Formigal es un importante centro para la práctica del esquí y otros deportes de invierno. Cada temporada de nieve llegan a Formigal cientos de esquiadores que encuentran en la estación y en el pueblo todos los servicios necesarios para la práctica de su deporte favorito y los momentos de ocio. Aún así, en verano la estación y el pueblo siguen su actividad cotidiana y ofrecen al visitante un gran número de excursiones y actividades relacionadas con la montaña, el senderismo y la observación de la flora y la fauna.

Pasear por el casco histórico de Formigal provoca que el visitante descubra enclaves tan enigmáticos como la iglesia prerrománica que data del siglo XI. Esta iglesia pertenece al grupo de iglesias del Serrablo que se caracterizan por estar decoradas con elementos artísticos de gran importancia. En el caso de la iglesia de Formigal se pueden observar elementos como la pila bautismal o el crismón romántico que se incorporó en el tímpano.
Entre las numerosas instalaciones deportivas y de ocio, destacan las piscinas climatizadas que se descubren en los meses de julio y agosto. En invierno es posible el baño, cuando se cubre la piscina y se mantiene la temperatura del agua. También cuenta Formigal con pistas de tenis, frontón, rocódromos y un jardín multiaventura para el disfrute de los más pequeños. Si se prefieren las excursiones o los paseos destacan la GR11 a Sallent de Gállego, la Candanchú o a Canfranc; y la PR.HU.90 a Collado de Foratata.
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