La estación internacional de Canfrán es una conocida estación de trenes, a nivel internacional, que encontramos en la localidad que posee el mismo nombre, en Huesca. Se inauguró en el año 1928. Es un edificio de planta bastante alargada y con una característica forma simétrica, que se articula en cinco cuerpos. En la parte exterior, sus arquitectos se basaron en la arquitectura palaciega francesa del s. XIX, con un tratamiento bastante clásico de los parámetros, donde nos encontramos con una gran variedad de materiales, como son la piedra, el hormigón y el cristal, gracias a los cuales, logran un juego cromático único, gracias a las cubiertas de pizarra.
Su interior es muy luminoso, elegante y de gran equilibrio. Los diversos espacios son muy distintos, tanto por su decoración, como por su estructura –o sea, la aduana, el bar, la zona de billetes y el hotel-. Su primer piso se caracteriza por estar abiertos, en la parte oriental y occidental de la misma, están cubiertos por una preciosa marquesina, que posee columnas y pilares de metal. En el segundo piso, que está abierto por arcos de media punta en los cuerpos que están adelantados, y por diversos adintelados. En los retranqueados, y en el tejado, nos encontramos con mansardas. Nos encontramos con un ancho de vía que posee una medida distinta, si lo comparamos con las medidas estándar, por razones defensivas y por causas económicas de la frontera.
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