El castillo de Montearagón es una especie de fortaleza y monasterio, que se construyó bajo el estilo románico. Lo encontramos muy cerca de la ciudad de Huesca. Eso sí, por desgracia, se encuentra en ruinas. En el año 1931, fue declarado Monumento Nacional. Aquí, se enterró el histórico Alfonso I de Aragón “El batallador”. Hoy en día, nos encontramos la torre de albarrana, la torre del homenaje y una parte del recinto amurallado, en la cual había llegado hasta 10 torres. Por otro lado, el castillo sigue siendo un maravilloso lugar para observar la Hoya de Huesca, la Sierra de Guara y el imponente Sato de Roldán, con los Pirineos al fondo. Su construcción vino por orden de Sancho Ramírez, para facilitar la reconquista de la ciudad de Huesca a los musulmanes, que formaban parte de la Taifa de Zaragoza. El castillo se fundó en el año 1808. Tras el asedio de Huesca, se fundó como abadía canónica, con el nombre de abadía de Jesús de Nazaret de Montearagón y llegó a ser uno de los monasterios más poderosos de la Edad Media. Pero, a causa de la desamortización del año 1835, el monasterio fue expropiado y, además, tuvo lugar un grave incendio. Sin duda, recorreremos muros que fueron testigos de parte de la historia de la región.
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