La famosa Casa de San Martín está entablada en una casa rural, que ha sido rehabilitada para lograr levantar un hotel, con mucho encanto. Lo encontramos en un lugar único, a unos 800 metros de altura, en el centro del precioso Pirineo aragonés, en la entrada del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Alrededor del mismo tenemos 92 hectáreas de praderas y bosques. Sin duda, esta casa es el lugar ideal para poder descansar, tras realizar paseos en plena naturaleza. Además, está en la cima de un promontorio, una meseta alta, estrecha y larga. Y, está rodeado por dos barrancos, o precipios, lo que hace que esté dominando el valle o las montañas. Las vistas que tenemos enfrente de nosotros son: una vegetación frondosa, cultivos, aldeas antiguas ya abandonadas o perdidos, y bosques de coníferas, de los que podemos disfrutar desde los balcones, terrazas, ventanales, lo que hace que nos encontremos con un lugar único.
Nos encontramos con 9 habitaciones, cada una de las cuales se ha bautizado con el nombre de una flor, con cómodas camas, con una decoración rústica y realmente acogedora. Sus paredes han sido pintadas con colores cálidos, que se unen a la piedra y a la madera, que unido a las baldosas de barros, nos ofrecen un lugar lleno de confort y relajación. También, se preocupan por los detalles, como es la música suave y los aromas, la decoración floral, las mantas de lana…
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