En la comarca de Jacetania en la provincia de Huesca se encuentra el municipio de Canfranc. Se sitúa en el Valle del Aragón a los pies del puerto de Somport que es un paso fronterizo entre España y Francia. Rodeado de la naturaleza de alta montaña por Canfranc pasa uno de los tramos más bellos del Camino de Santiago a su paso por el Pirineo Aragonés. Al estar situado en el fondo de un valle, con escasos recursos agrícolas, los habitantes de Canfranc se dedicaron desde siempre al comercio; esto se refleja en sus completos servicios y en la creación de la Estación Internacional de Ferrocarril.
El Monte de Canfranc ofrece lugares verdaderamente fantásticos para realizar excursiones. Un aliciente es estar en contacto con la naturaleza, y si el visitante es cauteloso podrá admirar la fauna de la zona en su propio hábitat; desde zorros, marmotas hasta salamandras y culebras lisas. En el Valle de Canfranc se puede realizar la pesca de la trucha; y en cada estación se aprecian los cambios en el bosque de abetos, hayas, pinos y avellanos. ¡Es todo un espectáculo para la vista!
En el casco antiguo de Canfranc se pueden admirar edificios religiosos y civiles como la Iglesia parroquial de la Asunción, la Iglesia de la Trinidad o el Castillo de Canfranc y la Torre de Aznar Palacín. El Puente de Canfranc es llamado también el de los peregrinos, no se sabe el año de su construcción pero se restauró en el siglo XVI.
Pero si por algo se caracteriza Canfranc es por su estación Internacional. La Estación Internacional de Ferrocarril de Canfranc. Nació del proyecto de unir Francia y España a través del túnel de Somport que se finalizó en 1915. Arquitectónicamente la estación es un edificio influenciado por diversos estilos arquitectónicos que se concibió como un imponente escaparate de España para los visitantes extranjeros.



