En la comarca del Alto Gállego en la provincia de Huesca se encuentra el pueblo de Biescas. Su situación estratégica ya fue empleada por los romanos pues Biescas es la puerta natural de entrada al valle de Tena, a orillas del río Gállego. Actualmente Biescas es un importante centro turístico para disfrutar de la naturaleza tanto en invierno como en verano.
Uno de los atractivos de Biescas son sus fiestas de verano. En agosto se celebran las fiestas patronales en honor a Santa Elena; son todo un referente en la comarca y comienzan con el tradicional chupinazo. Son cinco días de fiesta que todo visitante agradecerá haber disfrutado. Hay bailes, desfiles de carrozas, actividades culturales y los famosos toros de fuego.
Una vez en la ciudad se puede disfrutar de numerosos edificios y monumentos tanto civiles como religiosos. En Biescas hay dos iglesias parroquiales, El Salvador y San Pedro. Son de origen románico y se sitúan en dos cerros desde los que dominan la población; ambas iglesias dan nombre a los dos barrios que conforman el pueblo de Biescas. En honor a la patrona se erigió la Ermita de Santa Elena, lo es también de todo el Valle de Tena y por ello llegan muchos visitantes de pueblos vecinos a la Ermita.
De la arquitectura civil destacan tres elementos referenciales. La Torraza de Acín es un edificio militar de origen medieval que todavía hoy se puede contemplar. La plaza Mayor y el Ayuntamiento son los dos elementos que cierran el trío. Son un conjunto urbano de aspecto muy montañés que además se caracteriza por ser el centro neurálgico de Biescas.
Una vez en la villa de Biescas es recomendable visitar los entornos naturales que la rodean. El valle de Tena ofrece numerosas actividades deportivas, excursiones y rutas para disfrutar de la flora y la fauna de la zona.



