Como el pueblo de Estopiñán del Castillo, Benabarre se encuentra en la comarca de Ribagorza y es la capital histórico-cultural de dicha comarca. En parte este título es herencia de su antiguo estatus como capital del Condado de Ribagorza, pero también porque ha conservado toda su esencia medieval en sus monumentos y casco antiguo. Es una buena opción de trasladarse en el tiempo a la época de damas y caballeros aragoneses.
La trascendencia histórica y cultural de la villa se deja ver en el casco urbano medieval y monumentos como el Castillo de los Condes de Ribagorza o su iglesia gótica. Además, las tradiciones son muy preservadas y representadas cada año a través de sus fiestas. Por ejemplo, el 8 de junio se celebran las fiestas en honor al patrón: San Medardo. En estas fiestas se realizan festejos como la pastorada entre el amo y el ramada, el baile de los palitroques o la Bajada de los carricoches, que es un concurso de adornos para carrozas.
El Castillo de Benabarre es un ejemplo de fortificación del siglo X que se construyó durante la dominación musulmana de la zona. En esa época se llamó Ibn Awar y después pasó a ser reconquistado por el rey aragonés Ramiro I. El paso del tiempo fue haciendo remodelaciones y cambios en el castillo y lo que podemos ver hoy es el resultado de superponer tres recintos fortificados, dos iglesias y una cisterna.
Si vamos a Benabarre no podemos dejar de ver y admirar la Calle Mayor y sus casas. Esta calle discurre entre la plaza Mayor y la plaza de la Iglesia, por el Benabarre medieval. Otra curiosa calle es la de Pere García, un pintor de la población que vivió en el siglo XV. La calle llama la atención por estar inserta en la zona de tradición islámica de Benabarre.

