En la provincia de Huesca, encontramos el pequeño pueblo de Anciles. Se encuentra al pie de los Pirineos y solo pasear por sus calles nos desvela la arquitectura y entramado de calles típico de esta zona de alta montaña. Se pueden visitar casas como Suprian, Barra Sebastián o Sort pero además en el pueblo de Anciles podemos disfrutar de muchas otras cosas.
Entre otras cosas, en Anciles podemos visitar sus casas típicas pero no podemos perdernos su curiosa iglesia parroquial. Se rehabilitó en el siglo XVII pero todavía conserva su ábside románico que, además, está construido enteramente con cantos rodados (también llamados bolos). Estos cantos son muy abundantes en la zona, por lo que no es raro verlos en otras construcciones, o lo que quede de ellas. El interior del templo está muy bien cuidado y es muy interesante de ver.
Por este templo, Anciles es una parada obligatoria en la ruta del románico aragonés; pero muy cerca de allí podemos encontrar otro monumento de gran importancia: El Monasterio de Alaón. Se trata de un bello monumento lombardo emplazado en la ribera derecha del río Noguera. Se construyó en honor a Nuestra Señora de la O y está catalogado como bien de interés cultural. Si nos encontramos en la zona de Anciles es una parada obligatoria.
Podemos visitar también pueblos cercanos como Benasque, a cuyo ayuntamiento pertenece el pueblo de Anciles, Ainsa o Eriste. Sin embargo la naturaleza tiene un papel muy importante en la visita al pueblo de Anciles. Entre otras cosas podemos alquilar en el pueblo paseos a caballo por lo que podemos ver los alrededores de la población a lomos de un bonito corcel. Las rutas a pie también son una opción, pero si tenemos la oportunidad de alquilar caballos, la experiencia vale la pena. Visita Anciles y disfruta de sus encantos.



